De rodillas, y en tiempo de Cuaresma, sólo una oración puede hacerse, y esa oración es la que repetía, una y otra vez, el publicano de la parábola: ?¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador?. Ésta ha sido, sin ninguna duda, la súplica del Santo Padre a lo largo de sus ejercicios. La eleva hasta el cielo por él, reconociéndose ante Dios como pecador, y la eleva en favor de toda la Iglesia, tomando sobre sus hombros nuestros pecados como Cristo los tomó. Al igual que Jacob, y unido a Jesús Crucificado, el Santo Padre ha estado luchando contra Dios en favor nuestro? Y, también al igual que Jacob, también como Jesús, ha salido herido del combate, pero ha obtenido la bendición.
¿Quién de nosotros se levantará ante Dios, en este tiempo, reclamando el justo pago por sus virtudes? La Iglesia entera, en estos días, debería ser toda ella un enorme golpe de pecho; los confesonarios deberían llenarse de publicanos contritos.
Quien, como el fariseo de la parábola, ora puesto en pie y resalta ante Dios sus virtudes, después de orar se marcha y mira desde arriba a los pecadores: ?Vuestra piedad es como nube mañanera, como rocío de madrugada que se evapora?. Pero quien ora de rodillas, quien sabe impetrar humildemente el perdón haciendo penitencia, obtiene la justificación y se convierte a la misericordia. ¡Qué sencillo es, entonces, amar a quienes son pecadores como nosotros!
Ante los pecados ajenos, fácilmente acude al alma el pensamiento de los propios y no es difícil repetir en el corazón: ?¡Si yo soy peor! Entre pecadores, ya se sabe, es mejor que nos perdonemos y nos tratemos bien, porque, al fin y al cabo, compartimos la misma suerte y estamos necesitados los unos de los otros. Ya que nos ha hecho hermanos el pecado, vivamos como hermanos y quizá acabemos hermanados por la misma gracia, hechos todos hijos de Dios?.
¡Madre Santa, ablanda nuestras rodillas, tan rígidas, para que sepan caer al suelo y pedir perdón hasta que de allí nos levanten, en una mañana de Luz, los brazos gloriosos de Jesús resucitado.
31 de Maio e 1 de Junho de 2025: Celebração em Pemba do Jubileu da Província Eclesiástica de Nampula
8 de Junho de 2025: Solenidade de Pentecostes e Celebração do Padroeiro da paróquia São Carlos Lwanga de Mahate
18 de Maio a 20 de Junho de 2025: viagem do pároco a Espanha.
Missas feriais: Terças, Quintas e Sextas feiras, 16h30
Hora Santa: Quintas Feiras as 15h30
Confissões: 30 minutos antes da missa